domingo, 31 de mayo de 2015

Pujada als 3 Pins


Una vez vi en un documental de TV3 un fotógrafo que trabajaba en analógico que una vez que finalizaba un carrete lo guardaba en el congelador de su casa durante un tiempo mínimo de una año, motivo: el conservarlo en frio para salvaguardar las características de la emulsión y durante tanto tiempo para poner una distancia emocional con las fotografías tomadas.

Estas medidas tomadas por el fotógrafo están muy bien siempre que no sea fotoperiodismo de actualidad, claro. Las imágenes que hoy os muestro no estuvieron durmiendo en una nevera durante un año sino dos y en un disco duro. Es cierto que en ocasiones hay que guardar una distancia temporal con las imágenes para que desde un reposo emocional y de expectativas podamos obtener un mejor resultado.

Se trata de un reportaje sobre la competición de atletismo de montaña “II Pujada als 3 Pins de Lloseta”, parece que este evento se ha consolidado y este año ya se ha celebrado la cuarta edición. La distancia recorrida fueron. La técnica y adaptación a los terrenos montañosos y a los desniveles son la clave de los corredores de montaña. El atletismo de montaña es una especialidad que conjuga dos deportes clásicos: el atletismo de fondo y la montaña. Y como todo deporte que mezcla dos disciplinas, no vale destacar en una de ellas solamente.

El fotógrafo que se quiera desenvolver en este terreno, ya que las circunstancias lo permiten, se debe colocar en un punto cercano a los distintos escenarios en los que se desenvuelve la competición, con esto la variedad de distancias focales que se podrán emplear serán amplias.

En la primera de las imágenes se utilizo un zoom angular 12-24 mm desde una distancia muy próxima por donde pasaban los atletas con lo que la toma resulta espectacular donde quería resaltar el binomio atlétismo-montaña.



En la segunda toma se utilizo un objetivo de distancia focal 100 mm, queda reflejado de una forma efectiva la dureza y exigencia que requiere este tipo de competición.



En esta tercera imagen se ha utilizado una focal 28-75 mm, como podéis ver en esta y las otras tomas se han realizado desde un punto muy cercano al objeto fotografiado. La máxima de que el mejor objetivo que puedes tener son tus pies se cumple al pie de la letra en este reportaje. Para finalizar os dejo la ubicación de este evento:



Equipo utilizado:




sábado, 16 de mayo de 2015

“The Great pees of art” No fue Banksy … pero podría haberlo sido



Todos quieren a Banksy, los alcaldes de muchas poblaciones europeas suspiran para que alguna de las paredes de su ciudad sea grafiteada por el artista. La paranoia es tal que en alguna ocasión se ha llegado a borrar alguna obra de este artista callejero para a continuación y ante la protesta generalizada se hayan pedido disculpas desde las instancias más altas de los consistorios  y a continuación rogar que Banksy vuelva y les dignifique las paredes desnudas de sus ciudades.
En otras otras ocasiones han sido meras copias u obras que siendo originales de artistas callejeros han seguido los pasos del genial artista de Liverpool.

Palma no podía ser menos a la hora de subirse al tren de la banskymania, que yo sepa se han dado dos casos. En el primero se trata del grafiti “The Great pees of art” aparecida en 2.014 en las céntricas avenidas y durante un par de  meses atribuido a Banksy para que posteriormente se reivindicará su autoría un artista local que firmó su obra ante la expectación levantada.





El segundo caso fue menos llamativo y la verdad es que paso bastante desapercibido, es más, al día de hoy ya no existe, en una travesía de la Via Sindicato en su momento estuvo este copia de un conocido y casi icónico grafiti de Banksy:



Quizás quiera algún día Banksy pasar sus vacaciones en Mallorca y dejarnos de paso alguna de sus obras originales en una triste pared de un edificio ocupado por una administración pública. Sólo pido por favor que no lo haga en Punta Ballena.