sábado, 23 de abril de 2016

Fotografía Digital con punto de partida Analógico

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El paradigma de las cámaras analógicas de manejo totalmente manual: La Nikon FM2

En los años ochenta y noventa aparecieron y se desarrollaron las cámaras reflex de exposición y enfoque automáticos, esto no significó que desaparecieran la cámaras de prestaciones manuales, simplemente que irrumpió definitivamente la electrónica en el mundo de la fotografía, hasta ese momento la única concesión a lo eléctrico eran las pequeñas pilas de botón que controlaban los fotómetros.
En las campañas publicitaras de la marca Nikon de la época figuraban las siguientes frases en sus catálogos de promoción de cámaras de prestaciones manuales:
“Una Nikon para perfeccionistas” –Nikon FM2-
“Creada para obedecer” –Nikon FM3a-
Eran cámaras totalmente mecánicas y manuales, sin concesiones a los automatismos en las que realmente y sin lugar a dudas el que tomaba las fotos era el fotógrafo y no la máquina. Erróneamente y probablemente influenciado por un punto de vista que arranca desde la actualidad y echando la vista hacia atrás, se afirma en muchas webs y blogs de fotografía que estas cámaras sólo las pueden usar fotógrafos con ideas claras y sólidos conocimientos fotográficos. Nada más lejos de la realidad.
Los que se interesaban de forma seria por la fotografía y quería aprender, su primera cámara era una reflex monocular de enfoque manual en las que tampoco la exposición se podía determinar de forma automática. El aprendizaje en un principio era autodidacta y las cámaras –si bien esa no era su intención- estaban preparadas para que aprendieras.
El punto de partida para realizar una fotografía en estas cámaras es siempre el fotómetro incorporado, a través del visor vemos unas luces que según su estado sabemos si la fotografía esta correctamente expuesta: una luz roja con forma de “+” sobrexpuesta, un “-“ subexpuesta y un circulo “o” indica una exposición óptima, hay variaciones según el fabricante y el modelo pero básicamente funciona así. El fotógrafo se limita a controlar el dial de los tiempos de exposición o velocidad de obturación en la cámara y la apertura del diafragma en el objetivo hasta conseguir la exposición correcta combinado con una película de sensibilidad determinada.
Nos damos cuenta de que con unos valores de 125 de velocidad y 5,6 de apertura de diafragma obtenemos los mismos resultados de exposición correcta con guarismos de 60 y 8 respectivamente. El siguiente paso es saber la diferencia en las características de la imagen con unos valores y otros con lo que descubrimos conceptos tales como distancia hiperfocal o profundidad de campo, etc. Con lo que de una manera lógica e intuitiva aprendemos los conceptos básicos de la fotografía.

La base de lo que para mi es una buena línea de aprendizaje en el manejo de una cámara de cualquier tipo: conseguir una exposición correcta -img.1- a través del manejo fundamentado de la velocidad del obturador en la cámara -img.2- y la apertura del diafragma en la óptica -img.3-

El punto negativo es la falta de inmediatez de los resultados, la posibilidad de rectificar sobre la marcha y poder replantearnos la imagen en un momento y circunstancias determinadas que quizás no se van a repetir más. Pero esto tiene también su parte positiva: la limitación de las tomas –máximo de 36 exposiciones por carrete- y los costes repercutidos sobre cada toma hacen que la toma de una fotografía sea en cada momento un hecho más pensado y meditado.
El fotógrafo analógico  se lo piensa mucho antes de realizar un disparo para obtener el mejor negativo posible, en digital los programas para gestionar archivos una vez captada la imagen crean un sistema de trabajo que permite al usuario solucionar problemas tan serios como el mismísimo encuadre, en otras palabras los programas de edición son la causa de que de partida no tengamos el negativo digital con las mejores condiciones posibles, nos hace fotógrafos perezosos y no le damos tanta importancia a aspectos generales de la toma, debemos partir siempre del negativo o archivo en crudo con las mejores condiciones posibles para perder el mínimo de calidad en ediciones posteriores.
Aprendamos fotografía analógica para ser mejores fotógrafos digitales.

3 comentarios:

Jose Luis dijo...

Un artículo muy didáctico y concreto. No debiera ponérseles el mote "de aprendizaje" o "de entrada" a cámaras con muchos automatismos que incluso se hace difícil eliminar. Muchas veces me pregunto porque´las cámara entre tantas modalidades "escena" No tienen una modalidad "analógico". Sería muy sencillo que opera en manual, limite el ISO y la cantidad de fotos. Pongamos por caso que deje cambiar el ISO al comienzo de un "carrete" (podría ser una carpeta) y no permita cambiarlo hasta finalizar las 36 tomas.
Grcias por compartir tu experiencia!

Miguel Rodrigo dijo...

Obviamente lo analógico imprime una disciplina en el hacer que no existe en lo digital. Creo que el placer estaba tanto en el manejo del medio como en el fin.
Un saludo Jose Vicente

Unknown dijo...

Mi experiencia me llevo a lo análogico en el disparo, y procesado en digital, supongo que será una opción como otras muchas. El color, en mi caso, marca un antes imposible y un actual posible.
Saludos.